(Orbitek) Repentino e inoportuno encuentro

Feng estaba desconcertada ante todos los sucesos que se desencadenaban tan presurosamente frente a sus ojos. Vio como K’ evacuaba a los demás ejecutivos (y se preguntaba por que la habría dejado a ella), la escuchó murmurar algo sobre una espada y luego que le encomendaba el cuidado de Frenz.

Un sentimiento de inutilidad embargó a la joven asiática cuando recordó que se hallaba sin armas, en un atuendo poco adecuado para el combate y que ni su “don” le servía de mucho en una situación como ésta.

- Aiya… -murmuró la joven sin conciencia de lo que decía, por lo que le tomó un momento recordar la misión encomendada. Buscó al niño a su lado, pero no lo encontró. Una inspección más acabada le hizo fijarse en un pequeño cubículo. Se dirigió hacia allí y encontró a una chica (Ah sí, la nueva asistenta de K’, recordó) con un ordenador en su regazo y las manos en la boca, como ahogando un grito.

- ¿Qué te ocurre? ¿Dónde está Frenz? -le preguntó a la chica que solo atinó a mirarle de vuelta con el terror reflejado en su rostro. Aún no recuperaba el habla, pero Feng no necesitó que le dirigiera palabra alguna para saber que algo desafortunado había ocurrido, el nudo en su estomágo era suficiente aviso.

Sabía que tenía tiempo, ya que escuchaba el alboroto más alejado (seguramente perseguían a K’ o buscaban a los demás ejecutivos) y el cubículo les otorgaba una seguridad visual. Entonces su mente empezó a calcular la posibilidades para tomar un nuevo curso de acción, y las eventuales consecuencias.  No podía dejar a la chica ahí abandonada, pero le entorpecería si la llevaba consigo. ¿Y a donde iría? Su primer instinto le decía que debía “retirarse” y reportar lo sucedido a su superior (o huir, propiamente dicho) pero luego le siguió una especie de sentimiento de moralidad. K’ se había arriesgado por su seguridad y…. argh, odiaba estos dilemas morales.

Además, estaba el misterio del vidrio que apareció espontaneámente. Y alguien tenía que explicar todo esto.  Aparte, si K’ fallecía en estas circunstancias jamás lograría encontrar una respuesta a esa pregunta que le punzaba la conciencia frecuentemente.

Feng suspiró profundamente, su voluntad estaba ya decidida (aunque sabía que se arrepentiría más temprano que tarde de su decisión). Tomó a la asistente de la muñeca y la levantó, dejando caer el ordenador al piso.

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6 Responses to “(Orbitek) Repentino e inoportuno encuentro”

  1. admin Says:

    Frenz:
    Y creen que yo cago laptops? ¬¬

  2. Feng Says:

    O SEA, de todo mi post ud. se fijó en la última línea????

    emo3 emo3 emo3 emo3

  3. Shay Says:

    Hahahaha nope… las vomitas xDD
    Vamos compadre eres el abbadon del dinero, no seas avaro y dale a la señorita su laptop, o le rompo un hueso a Shay muhahahahah. xDDDD

    Buen post, me hace desear haber dejado a una de mis chicas de refuerzo…cada vez que leo de orbitek pienso…veran como les cargara el payaso cuando regresemos los de Avatartah! *waves fist*

  4. Dave Deacon Says:

    @Shay ya veremos ;)

  5. Clyde Says:

    Er….doña…nos van a alcanzar alla recuerda? XD

  6. Katherine Says:

    owo Spaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaam (haha yo no sabia esoooo! emo3emo3emo3!!!)

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